El Super Fund de Nueva Zelanda, el fondo soberano más rentable del mundo, apuesta por la renta variable europea frente a la estadounidense. Los directores de inversiones, Brad Dunstan y Will Goodwin, explican que el mercado europeo de renta variable es la posición más grande del fondo, con una sobreponderación del 2% en renta variable europea y un infraponderado del 3,5% en renta variable estadounidense. El fondo tiene 76.000 millones de dólares neozelandeses (38.250 millones de euros) y ha obtenido rendimientos anualizados de más del 10% en los últimos 10 y 20 años. Dunstan afirma que la renta variable europea cotiza por debajo de su valor razonable, mientras que la renta variable estadounidense cotiza por encima de ese nivel. El fondo también busca oportunidades en el capital riesgo europeo, con alrededor del 5% de su cartera invertida en esta clase de activo.