Un gerente de El Corte Inglés en Zaragoza fue despedido después de 35 años trabajando para la empresa, acusado de beneficiarse de descuentos en productos de electrónica y permitir ventas irregulares en un outlet. Sin embargo, el Tribunal Superior de Justicia de Aragón resolvió que el despido fue improcedente, ya que las prácticas cuestionadas estaban toleradas por la empresa. El trabajador fue indemnizado con 171.587,83 euros. El caso pone en evidencia las prácticas internas y la falta de control documental en El Corte Inglés. El trabajador comenzó su trayectoria en 1988 y fue nombrado responsable del área de Electrónica en Navarra y Aragón en 2015. La empresa investigó y encontró que se aplicaban descuentos de más del 50% en productos con taras y que se realizaban ventas simuladas en otros centros. El Corte Inglés acusó al jefe de transgredir la buena fe contractual, pero el trabajador impugnó el despido y negó haber llevado a cabo las acciones señaladas. La sentencia judicial calificó el despido de improcedente y obligó a la empresa a indemnizar al trabajador. Además, se hace público que El Corte Inglés ha pagado 58 millones de euros en indemnizaciones a altos mandos despedidos entre 2019 y 2024.