Alemania, el motor económico de Europa, está experimentando una crisis económica. El PIB de 2024 regresó a niveles de 2016 y la tasa de desempleo ha aumentado a 6,4%, la más alta desde 2015. La dependencia energética del país, especialmente del gas ruso, ha sido un factor clave en esta crisis. La guerra en Ucrania ha afectado las necesidades energéticas de Alemania, que antes dependía del gas ruso para el 55% de su consumo. El país ha intentado diversificar su energía, pero aún no ha logrado resolver su dependencia. Expertos como José Manuel Corrales y Christophe Canler consideran que la situación es preocupante para la Unión Europea, ya que Alemania es un país clave para la economía europea. La crisis en Alemania puede contagiar a toda Europa, según Corrales. La economía alemana ha experimentado una contracción del 0,2% en 2024 y una contracción del 0,3% en el segundo trimestre de 2025. El canciller alemán, Friedrich Merz, ha señalado que el estado de bienestar actual en Alemania es insostenible.