Microsoft, Alphabet, Meta y Amazon han anunciado que sus gastos de capital combinados superarán los 370.000 millones de dólares en 2025. Microsoft lidera la carrera por la infraestructura, destinando casi 35.000 millones de dólares a centros de datos y otras inversiones relacionadas en el último trimestre. Esto representa el 45% de sus ingresos y refleja la importancia estratégica de la infraestructura digital. La expansión de los centros de datos está impulsando la actividad económica en zonas antes marginales o rurales de Estados Unidos, como partes de Virginia, Iowa o Texas. Sin embargo, también plantea tensiones energéticas y ambientales, ya que su consumo energético se ha disparado y la necesidad de mantener temperaturas estables ha multiplicado la demanda de agua para refrigeración. A pesar de estas críticas, las grandes tecnológicas aseguran que están invirtiendo en energías renovables y mejoras en eficiencia. El auge de la infraestructura de IA también está remodelando el empleo, generando empleo especializado durante su construcción y mantenimiento. En Wall Street, esta fiebre por la infraestructura ha reforzado la valoración de las empresas tecnológicas, que presentan estos gastos como inversiones a largo plazo.