Elon Musk ha alcanzado una riqueza de medio billón de dólares, gracias en parte a un repunte del 4% en Tesla, que sumó 9.000 millones en un solo día. Su patrimonio también se debe a SpaceX, valorada en 400.000 millones, y xAI Holdings, tasada en 113.000 millones. Sin embargo, este éxito viene acompañado de un precio alto: su reputación se desploma y sus empresas comienzan a pagar el costo de su figura pública. Musk ha iniciado una cruzada contra Netflix, acusando a la plataforma de adoctrinar a los niños con contenido woke, lo que resultó en una caída del 2% en la acción de Netflix. También ha tenido una ruptura con Donald Trump, tras haber financiado su campaña presidencial, y ha enfrentado amenazas de cancelación de contratos federales con Tesla y SpaceX. Las ventas de Tesla se desploman en Europa, con caídas de más de un 20% en Alemania, Noruega y el Reino Unido. La Comisión Europea reveló que Tesla y SpaceX recibieron más de 350 millones en subvenciones, lo que ha generado críticas de que la UE está financiando a un enemigo de los valores europeos.