China ha dejado de comprar soja a Estados Unidos debido a la guerra comercial, lo que ha causado un impacto significativo en la economía rural estadounidense. En 2024, China compró alrededor del 20% de su soja a EEUU, lo que supone más de 27 millones de toneladas de soja con un valor aproximado de unos 12.800 millones de dólares. Sin embargo, en 2025, se estima que China importó solo 16,5 millones de toneladas de soja estadounidense, una cifra ridícula comparada con la de años anteriores. Esto ha llevado a una superproducción, llenando silos, pero sin posibilidad de dar salida a tantas toneladas de producto, lo que ha causado caídas brutales en los precios, pérdida de valor de las tierras y de la economía rural. China está comprando soja a otros productores, como Brasil y África, lo que ha beneficiado a estos países. La Administración de EEUU ha ofrecido ayudas a los agricultores para soportar la presión, pero falta ver qué ocurrirá en un futuro próximo.