La orden ejecutiva en Estados Unidos ha recortado los gravámenes impuestos a los productos importados de la Unión Europea, tal y como se había pactado en el acuerdo comercial anunciado por Donald Trump y Ursula von der Leyen. Los automóviles son una de las industrias más beneficiadas, con una reducción de aranceles del 27% al 15%. La industria automotriz aporta alrededor de un 7% del PIB del bloque comunitario y más de dos millones de empleos directos en la región. La nueva orden estadounidense también elimina los aranceles para recursos naturales no disponibles, aeronaves y sus componentes, productos farmacéuticos genéricos y sus ingredientes, y productos químicos. La entrada en vigor de los alivios a las tasas comerciales supone que las empresas europeas pagarán menos aranceles y también activa la devolución de los gravámenes cobrados a los exportadores desde el pasado 1 de agosto, en el caso de los automóviles, y desde el 1 de septiembre, para el resto de productos. La Comisión Europea busca nuevas exenciones o alivios para sus industrias más relevantes, como el acero y el aluminio, y también busca un trato ventajoso para bebidas alcohólicas como el vino.