EDP, la mayor eléctrica de Portugal, ha dado un giro estratégico con un nuevo plan que vuelca sus inversiones en redes de luz y coloca a España como mercado prioritario. El plan incluye inversiones de 12.000 millones de euros hasta 2030, con un 45% destinado a redes eléctricas y un 55% a renovables. La familia Masaveu y Unicaja son los principales accionistas privados de EDP, con un 6,82% del capital. El grupo espera aumentar su dividendo a 0,21 euros por acción en 2028. España acaparará entre 670 millones y 700 millones de euros en inversiones en redes. EDP también planea rotar activos para financiar parte de sus inversiones. El grupo ha descartado fusiones con otras empresas, como Naturgy. La central eléctrica de Aboño, en Asturias, es una de las inversiones compartidas de EDP. El nuevo plan estratégico de EDP se presentó en Londres y busca adaptarse a los cambios en el mercado energético. La empresa ha ajustado sus inversiones y ha cambiado su foco hacia las redes eléctricas, siguiendo el ejemplo de Iberdrola. El presidente de EDP, Miguel Stilwell, ha insistido en que el grupo no necesita fusiones para crecer.