El mundo laboral está experimentando una revolución debido a la irrupción de la IA generativa, la automatización y la digitalización de procesos. El Foro Económico Mundial estima que el 44 % de las habilidades actuales de los trabajadores se verán alteradas de aquí a 2026. Los conceptos de reskilling y upskilling son esenciales para adaptarse a este cambio. El reskilling implica formar a una persona para que adquiera competencias completamente nuevas, mientras que el upskilling se centra en profundizar en las habilidades que una persona ya posee. Según el Informe Habilidades del Futuro 2025 de Banco Santander, la adaptabilidad es la base común de ambos procesos. Las habilidades más demandadas en 2026 incluyen pensamiento crítico y resolución de problemas, comunicación y colaboración digital, alfabetización tecnológica y manejo de IA, responsabilidad corporativa y aprendizaje continuo. El 72 % de las empresas europeas considera la 'capacidad de aprender rápido' como la habilidad más importante al contratar.