David, un fontanero autónomo de 75 años, comparte su testimonio sobre la jubilación precaria que enfrentan muchos profesionales en España. A pesar de haber trabajado durante décadas, su pensión es de solo 500 euros, la mitad de la de su mujer, que es de 1.000 euros. David afirma que si no hubieran invertido, su pensión sería insuficiente. La situación de David no es una excepción, ya que muchos trabajadores por cuenta propia en España denuncian las dificultades de cotizar durante toda su vida laboral para luego recibir pensiones insuficientes. Según los últimos datos, los trabajadores por cuenta propia soportan una de las cargas fiscales más elevadas de Europa, con un 54,4% de sus ingresos brutos destinados al pago del IRPF, las cotizaciones sociales y el IVA. Javier Sanz, un joven empresario, comparte una visión similar y advierte a los que están pensando en emprender que piensen dos veces antes de hacerlo.