El regulador del mercado de China acusa oficialmente a NVIDIA de infringir la ley antimonopolio y ha abierto una investigación que podría derivar en sanciones multimillonarias. La decisión llega en un momento clave, mientras ambas potencias negocian en Madrid, y los semiconductores están en el centro del debate. NVIDIA ya se había convertido en pieza de negociación en la guerra comercial, y esta ofensiva regulatoria añade más leña al fuego. La compra de Mellanox en 2019 es el foco de la investigación, ya que se sospecha que NVIDIA obligó a los clientes a adquirir productos de red de Mellanox junto con sus GPU, práctica considerada como venta conjunta y que restringe la competencia. La sanción podría alcanzar hasta el 10% de las ventas del año anterior, es decir, unos 1.710 millones de dólares. Jensen Huang, CEO de NVIDIA, ha realizado tres viajes a China en el último año intentando reforzar los lazos comerciales, pero ni el encanto personal ni la flexibilidad técnica parecen suficientes frente al choque político. La ironía es que NVIDIA obtiene alrededor del 13% de sus ventas en China, un mercado donde la demanda de chips de IA es enorme gracias a gigantes como Tencent o ByteDance.