La semana pasada, Jimmy Kimmel fue suspendido por Disney tras unos chistes sobre el asesinato de Charlie Kirk, lo que generó críticas y protestas. A pesar de que Kimmel volvió al programa el 23 de septiembre, Disney perdió unos 5.000 millones de dólares en valor bursátil y 1,7 millones de suscriptores cancelaron su servicio entre el 17 y el 23 de septiembre. Además, Disney anunció un aumento de precios de entre dos y tres dólares para sus servicios de streaming, lo que podría haber acelerado la decisión de devolver a Kimmel al programa. La empresa necesita el dinero y no quería fijar un precedente peligroso al ceder a presiones externas. Este año no ha sido bueno para las finanzas de Disney, con fracasos cinematográficos como 'Capitán América: Brave New World' y 'Blancanieves', y una disminución en la popularidad de Pixar y Star Wars.