CaixaBank ha cerrado el primer semestre del año con un beneficio neto de 2.951 millones de euros, un 10,3% más que en el mismo período de 2024. El margen de intereses cayó un 5,2% hasta los 5.282 millones, pero los ingresos por servicios aumentaron un 5,4% hasta los 2.581 millones. La rentabilidad sobre capital tangible (ROTE) se elevó al 18,5% y el ROE al 15,7%. Los recursos de clientes alcanzaron los 717.652 millones, un 7,5% más, y el crédito sano creció un 4,8% hasta los 368.569 millones. El consejero delegado, Gonzalo Gortázar, destaca el impulso a la transformación digital del grupo. La morosidad bajó al 2,3% y la producción de crédito se disparó un 26,8%, con un aumento del 46,2% en hipotecas y del 25,5% en préstamos a empresas.