BlackRock, la mayor gestora de activos del mundo, se enfrenta a una situación difícil debido a las políticas divergentes en materia de sostenibilidad entre Europa y Estados Unidos. El CEO de BlackRock, Larry Fink, había escrito una carta a los CEO de sus participadas advirtiendo que el cambio climático era el eje central de la estrategia de inversión de la entidad. Sin embargo, los republicanos estadounidenses han llevado a los tribunales a BlackRock, State Street y Vanguard, alegando que conspiraron para restringir los suministros de carbón. Por otro lado, el fondo de pensiones neerlandés PFZW ha retirado cerca de 14.000 millones de euros de BlackRock, ya que va a reforzar su enfoque en la sostenibilidad. BlackRock es la principal accionista del Ibex y su estrategia es una guía para sus cientos de participadas. La entidad ha clarificado su estrategia, desconfiando de las propuestas para dejar de financiar a las empresas de combustibles fósiles, pero esto no ha sido suficiente para los republicanos. La situación es difícil para BlackRock, que se enfrenta a presiones tanto en Europa como en Estados Unidos.