La unión de BBVA y Sabadell crearía un gigante financiero que amenazaría con dar un vuelco al mapa bancario en España. La entidad resultante rondaría el primer puesto de la banca española por volumen de activos, con más de 600.000 millones de euros en activos, superando a CaixaBank y Santander. A escala europea, la fusión permitiría a BBVA presentar un balance de más de un billón de euros, situándose en el decimosegundo puesto del ránking de los más grandes de Europa. La cuota en préstamos se situaría cerca del 22% y la posición de fuerza sería especialmente relevante en el segmento de préstamos a pymes, con una cuota de mercado de casi el 25%. La entidad combinada presentaría una ratio de capital de máxima calidad (CET1) próxima al 13% y un retorno del capital (Rote) del entorno del 20%. La fusión permitiría a BBVA reducir su exposición a mercados emergentes y reequilibrar y balancear el peso de las economías desarrolladas en su negocio.