BBVA admite el riesgo de publicidad negativa y daño reputacional tras el fracaso de la opa sobre Sabadell. La operación, que duró año y medio, logró una aceptación del 25,5% del capital, por debajo del umbral mínimo del 30% establecido. BBVA solicita a la SEC la devolución de las tasas abonadas para tramitar la oferta. El banco también ha procedido a eliminar distintos riesgos a los que estaba expuesto hasta ahora como consecuencia de la posible integración con Sabadell. Estos incluyen las posibles revisiones de la calificación crediticia que podía haber sufrido a raíz de la compra, o cambios en las recomendaciones de las firmas de inversión. BBVA ha iniciado los trámites para que las tasas abonadas en el proceso puedan ser reutilizadas por BBVA para sufragar los costes de emisiones futuras. El banco no ha hecho público el importe de las tasas desembolsadas. La operación se frenó hace tres semanas, después de que BBVA anunciara el fin de la opa hostil sobre Sabadell.