La industria automotriz europea se enfrenta a una crisis debido a la disputa internacional que afecta a Nexperia, uno de los principales proveedores de chips. La Asociación Europea de Fabricantes de Automóviles (ACEA) advirtió de posibles parones en la producción si la interrupción del suministro de Nexperia no se resuelve de inmediato. La empresa, propiedad de Wingtech, quedó bajo el alcance de las restricciones de la Oficina de Industria y Seguridad de Estados Unidos. El Gobierno neerlandés intervino la compañía y China respondió bloqueando la exportación de ciertos componentes. Las asociaciones del sector reclaman una respuesta coordinada entre las autoridades europeas y los países afectados. Volkswagen ha constituido un equipo especial para evaluar los posibles riesgos y mantener abiertas las comunicaciones con sus proveedores. La Alliance for Automotive Innovation pidió una resolución rápida del conflicto. La Asociación de Fabricantes de Automóviles de Japón (JAMA) explicó que sus miembros han recibido notificaciones de Nexperia advirtiendo de interrupciones en el suministro. La crisis podría afectar a la producción de automóviles en Europa y en otros países. El consejero delegado de Volvo Cars, Håkan Samuelsson, explicó que aunque su compañía no enfrenta problemas inmediatos, 'habrá algunas fábricas que tengan que parar'. La crisis se produjo el 16 de octubre y se espera que las próximas semanas sean decisivas para medir el alcance real del conflicto.