El Banco Central Europeo ha decidido avanzar en el proyecto del euro digital, con un piloto previsto para 2027 y una posible emisión inicial en 2029, siempre que se apruebe la normativa europea. El proyecto busca adaptar el dinero público a la era de los pagos electrónicos, manteniendo a los bancos como canal principal de acceso y operación. La decisión se produce después de dos años de preparación, en los que se han definido los pilares técnicos y operativos del proyecto. El BCE subraya que el efectivo seguirá existiendo y que el proyecto requiere respaldo legislativo antes de cualquier decisión definitiva. La arquitectura planteada mantiene a los bancos como canal principal de acceso y operación para los ciudadanos y comercios. El apoyo inicial al euro digital no es homogéneo en Europa, con un 61% de los españoles que no lo adoptaría por ahora, y un 81% de los encuestados a escala europea que priorizan la privacidad. El proceso será gradual y revisable, y el BCE quiere tener las piezas listas para un piloto en 2027 y para considerar una posible emisión inicial en 2029.