Ryanair ha obtenido un beneficio neto de 2.540 millones de euros en el primer semestre de 2025, un incremento del 42% respecto al mismo período del año anterior. Los ingresos totales de la aerolínea crecieron un 13%, alcanzando los 9.820 millones de euros, gracias al aumento de precios y a un mayor tráfico de pasajeros. La compañía vendió un 16% más de billetes, manteniendo su capacidad de atraer a más viajeros en aquellos aeropuertos en los que todavía opera. El tráfico de pasajeros aumentó un 3%, llegando a 119 millones de asientos, una cifra récord para la empresa en este período. El incremento de pasajeros unido a al incremento de tarifas ha hecho que la cuenta de ingresos se haya incrementado durante los primeros seis meses del año. La reducción de costes ha sido clave para el éxito de la aerolínea, con un control de gastos que ha permitido mantener los costes operativos en un 4% de incremento. La provisión de combustible ha sido asegurada al 85% de su estimación de consumo a un precio de 76 dólares por barril, y ya se ha adelantado una provisión del 80% de su demanda para el año que viene a un precio de 67 dólares por barril. Los ingresos auxiliares, que incluyen servicios como la prioridad de embarque y el consumo a bordo, se incrementaron un 6%, sumando 2.910 millones de euros, lo que supone casi un 25% de la facturación total.