La OPA de BBVA sobre Banco Sabadell fracasó al no alcanzar el 30% de aceptación, con solo un 25,47% de los derechos de voto. La operación habría creado el segundo grupo financiero en España, con 980.115 millones de euros en activos y 6.833 oficinas. La CNMV certificó el resultado y la oferta queda sin efecto. La OPA era hostil, ya que no contaba con el acuerdo del consejo de administración de Banco Sabadell. Los motivos del fracaso incluyen la falta de aceptación por parte de los accionistas y la oposición del consejo de administración. Los clientes de ambas entidades no verán cambios inmediatos en sus cuentas o condiciones, mientras que los accionistas deberán asesorarse sobre las implicaciones fiscales. La fusión habría permitido a BBVA tomar el control de Banco Sabadell y crear sinergias, pero ahora ambos bancos seguirán su hoja de ruta de forma independiente.