Un grupo de inversores en criptomonedas creó el proyecto 'Satoshi Island' en 2017, con el objetivo de crear un criptoestado en una isla privada en el Pacífico Sur, llamada Lataro Island, en el archipiélago de Vanuatu. La isla se arrendó por 75 años al gobierno local por el emprendedor inmobiliario británico Anthony Welch. El proyecto prometía una ciudad-estado cripto, sin impuestos y basada en blockchain y NFT. Se emitieron NFTs de ciudadanía y propiedad, y se planeó construir viviendas modulares en 21.000 parcelas disponibles. Sin embargo, el proyecto se ha ido desinflando debido a la ausencia de infraestructuras, demoras en la puesta en marcha y complejidad legal. En julio de 2025, se anunció el fin del proyecto. La isla es vulnerable al aumento del nivel del mar y fenómenos meteorológicos extremos, lo que pone en riesgo su existencia. Más de 50.000 personas pagaron 120.000 euros para vivir en la isla y adquirir su ciudadanía.