El Mundial femenino sub'20 de waterpolo en Brasil comenzó con un incidente en la piscina del Salvador, donde se disputaba el partido entre Canadá y China. En el minuto 5 del segundo cuarto, se escucharon disparos que obligaron a los espectadores a agacharse y resguardarse. Aunque el juego continuó brevemente, los árbitros pararon el cronómetro y aconsejaron a las jugadoras salir del agua. Todas se resguardaron en el borde de la piscina hasta que se confirmó la seguridad para continuar. Finalmente, China se impuso por 12-8. Los organizadores explicaron que los disparos procedían de la policía, que los había ejecutado al aire para disuadir a un ladrón. Este incidente no es el primero en un encuentro de élite, ya que en febrero, un partido en el Congo se paró por un tiroteo en el exterior. España también debutó en el torneo con una victoria de 13-7 ante el conjunto neerlandés.