El partido entre el RCD Mallorca y el FC Barcelona en el estadio de Son Moix terminó con una victoria para el Barça por 0-3. Sin embargo, el encuentro estuvo marcado por una polémica en el minuto 23 cuando Lamine Yamal chutó a puerta y el balón golpeó con fuerza en la cabeza del capitán mallorquinista, Antonio Raíllo. El árbitro, José Luis Munuera Montero, no detuvo el juego y la acción continuó con un disparo de Ferran Torres que acabó con el balón dentro de la portería de Leo Román. El Mallorca considera que debió detenerse el encuentro para aplicar el protocolo de posibles conmociones cerebrales de FIFA. El técnico del Mallorca, Jagoba Arrasate, mantuvo una acalorada charla con Munuera después de la acción, argumentando que el árbitro debió parar el juego. Munuera explicó que se trató de un despeje sin más y no había motivo para parar el encuentro. El excolegiado internacional Alfonso Pérez Burrull consideró que la decisión de Munuera fue una mala praxis. El propio Raíllo aseguró que el balón le dio en la cabeza y que pasaron diez segundos antes de que se detuviera el juego, tiempo suficiente para pararlo.