La novena jornada de LaLiga comenzó con tensión entre futbolistas y la organización del campeonato. Los jugadores del Real Oviedo y el Espanyol realizaron una protesta simbólica en el estadio Carlos Tartiere por la decisión de disputar el Villarreal-Barcelona del 20 de diciembre en Miami. Las cámaras de televisión no mostraron el gesto, enfocando una imagen aérea del estadio desde el exterior durante los primeros segundos del encuentro. La Asociación de Futbolistas Españoles (AFE) convocó la protesta, denunciando la falta de transparencia y diálogo de LaLiga. La AFE explicó que todos los equipos de Primera División iniciarían los partidos de esta jornada con un paro de entre 10 y 15 segundos. La censura de la imagen durante el Oviedo-Espanyol generó críticas hacia Javier Tebas, presidente de LaLiga. Los futbolistas mantendrán la misma medida en el resto de partidos de la jornada como muestra de unidad ante una decisión que consideran perjudicial para la igualdad en la competición. La protesta se produjo después de que LaLiga decidiera disputar un partido en Estados Unidos sin consultar a los capitanes ni a los propios futbolistas. La AFE aclaró que los jugadores del Villarreal y del Barcelona quedarían al margen de la protesta para evitar interpretaciones erróneas, aunque cuentan con el respaldo del resto de los equipos.