La polémica por el partido que LaLiga pretende llevar a Miami el próximo 20 de diciembre, entre Villarreal y Barcelona, podría tener una respuesta directa desde los propios futbolistas. Los capitanes de los veinte equipos de Primera División están en conversaciones para coordinar una protesta conjunta que consistiría en detener el inicio de los partidos de esta jornada durante 20 o 30 segundos. La medida busca expresar el malestar generalizado por las formas en las que se ha gestionado la posible celebración del encuentro fuera de España. Fuentes de varios clubes, como Getafe, Espanyol, Oviedo o Barcelona, han confirmado su disposición a sumarse a la iniciativa. La Asociación de Futbolistas Españoles (AFE) ha querido dejar claro que no se opone a que se juegue un partido en Estados Unidos, pero sí rechaza la falta de diálogo, transparencia y respeto institucional por parte de LaLiga. LaLiga ha propuesto una reunión con la AFE para la próxima semana, con el objetivo de rebajar la tensión y analizar los detalles logísticos y contractuales del Villarreal-Barça en territorio estadounidense. El proyecto busca consolidar la expansión internacional del campeonato, pero ha reabierto un debate que parecía cerrado desde 2019. Los jugadores de Primera parecen dispuestos a hacer visible su descontento con un silencio de treinta segundos que podría resonar con fuerza en todos los estadios del país.