La Vuelta a España 2025 se ha convertido en un escaparate para las protestas propalestinas debido a la participación del equipo Israel-Premier Tech. La organización ha decidido blindar Madrid para evitar que las protestas enturbien la jornada final. Se desplegarán 1.100 agentes de la Policía Nacional y 400 de la Guardia Civil, además de un millar de efectivos del Ayuntamiento. El objetivo es garantizar la seguridad de los ciclistas y evitar escenarios como los que se vivieron en País Vasco o Galicia. La Delegación del Gobierno reconoce el derecho a manifestarse, pero insiste en que debe ser pacífico. La Vuelta ha sido marcada por protestas y incidentes, incluyendo la caída de un ciclista debido a un manifestante. Los ciclistas han decidido seguir compitiendo, pero advierten que se plantarán si consideran que están en peligro. La etapa final se celebrará en Madrid, con una etapa de montaña y la llegada al centro de la capital.