La Liga anunció que el encuentro entre el FC Barcelona y el Villarreal no se jugará en Miami debido a la incertidumbre creada en España. La promotora del partido tomó la decisión de cancelar el evento. La Liga lamenta profundamente la cancelación y considera que el proyecto cumplía con todas las normas y no afectaba a la competición. El objetivo era expandir la marca del fútbol español en el mercado estadounidense. Las protestas de aficionados y futbolistas llevaron a la cancelación del partido. La Liga considera que renunciar a este tipo de oportunidades dificulta la generación de nuevos ingresos y limita la capacidad de los clubes para invertir y competir. Javier Tebas, presidente de La Liga, defiende la internacionalización del fútbol español. La cancelación se produce después de semanas de protestas y polémica. La Liga asegura que el proyecto era una oportunidad histórica e inigualable para la internacionalización del fútbol español.