El partido entre el Real Oviedo y el Espanyol comenzó con una protesta inédita: los jugadores permanecieron inmóviles durante 30 segundos para mostrar su rechazo al Plan Miami. Sin embargo, la señal oficial de LaLiga no mostró la escena y sustituyó las imágenes por planos generales del estadio y tomas aéreas. La producción de los partidos corre a cargo de Host Broadcast Services (HBS) y Telefónica Servicios Audiovisuales (TSA) desde 2025, lo que significa que LaLiga controla completamente la narrativa visual del campeonato. El episodio ha reavivado el debate sobre el control de la imagen en el fútbol y si se puede ocultar información relevante para el VAR o la interpretación de jugadas polémicas. La protesta se repetirá en todos los partidos ligueros de esta jornada y ha generado una reflexión sobre el poder de LaLiga para decidir qué se ve y qué no se ve en la televisión.