Brígida Maldonado fue la primera mujer al frente de una imprenta en Andalucía, dirigiendo la gran imprenta española del XVI, la empresa editorial Cromberger, durante cinco años, desde 1540 hasta 1545. En ese período, publicó varios best-sellers, incluyendo traducciones de Erasmo de Rotterdam y obras de Juan de Cazalla y Constantino Ponce de la Fuente. Adoptó nuevas estrategias comerciales, como la publicación de ediciones desglosables, y contrató a otros talleres para que imprimieran ediciones en nombre de la casa Cromberger en épocas de gran demanda. Brígida Maldonado también negoció una renovación de su monopolio sobre la venta e impresión de libros en el Nuevo Mundo. Su caso es considerado excepcional, demostrando que el papel jugado por las mujeres en el mundo del libro hasta finales del siglo XVI fue más activo de lo que se venía pensando. El Archivo Histórico Provincial de Sevilla custodia varios documentos relacionados con Brígida Maldonado, incluyendo un poder notarial fechado en mayo de 1541 y su testamento, fechado el 1 de mayo de 1590.