Una investigación dirigida por la arqueóloga Nicoletta Antognelli Michel sugiere que las figuras armadas de la cerámica micénica podrían ser mujeres que desempeñaban funciones rituales y no guerreros masculinos. Estas figuras se distinguen por sostener la espada cruzada sobre el pecho, en una posición solemne y ceremonial, y por llevar mantos ornamentados. El estudio se centra en las representaciones conocidas como sword bearers o portadores de espada, que se encuentran en vasos pictóricos del período tardío micénico, entre las fases IIIA2 y IIIB1. La investigación propone que las mujeres podrían haber portado la espada como emblema de poder ritual o de prestigio simbólico, y no como instrumento de guerra. Esto implicaría una revisión profunda de la manera en que entendemos el género y la autoridad simbólica en el mundo micénico. La autora subraya que la arqueología clásica ha estado marcada por un sesgo moderno, asociando la presencia de armas con lo masculino. El estudio de las figuras portadoras de espadas constituye un ejemplo de cómo las percepciones modernas pueden distorsionar la interpretación del pasado. La investigación se publicó en The Annual of the British School at Athens, en 2024, y tiene un DOI: https://doi.org/10.1017/S0068245424000108.