Lima, la capital del Perú, es una ciudad única que combina su ubicación costera con un clima seco. Fundada en 1535, la ciudad ha crecido abrazada por el desierto y sostenida por su cercanía al mar. La Costa Verde, una vía que conecta los distritos del norte con los del sur, es un símbolo de la ciudad y ofrece una vista privilegiada del Pacífico. A pesar de que la ciudad recibe muy poca lluvia, gracias a la corriente fría de Humboldt y la presencia de la Cordillera de los Andes, Lima florece con una vegetación vibrante en sus parques y jardines. La ciudad tiene una riqueza cultural y arquitectónica, con lugares como el Centro Histórico de Lima, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, y el barrio bohemio de Barranco. La ciudad también cuenta con una serie de lugares emblemáticos, como la Huaca Pucllana, un centro ceremonial preincaico, y el Circuito Mágico del Agua, un espectáculo visual y sensorial. Con casi 500 años de historia, Lima combina su legado colonial, sus raíces preincaicas y su pulso urbano contemporáneo, lo que la convierte en una ciudad que desafía la lógica geográfica y climática.