Daniella Santoro y su esposo Aaron Lorenz encontraron una lápida funeraria romana del siglo II d.C. en su jardín trasero en Nueva Orleans. La lápida está consagrada a la memoria del soldado Sextus Congenius Verus, quien sirvió en la flota pretoriana Misenensis. La inscripción en latín revela que Verus vivió 42 años y sirvió 22 en el ejército. El hallazgo ha activado una operación internacional de repatriación, con el FBI, museos italianos y un equipo académico transatlántico implicado. La lápida había desaparecido del museo arqueológico de Civitavecchia después de la Segunda Guerra Mundial. La investigación sugiere que la lápida podría haber sido tomada por un soldado estadounidense como un trofeo de guerra. El museo de Civitavecchia espera con entusiasmo el regreso de la lápida y planea celebrarlo con un acto especial. La repatriación de la lápida ha movilizado a historiadores, instituciones y autoridades en una cadena de colaboración ejemplar.