Un equipo de arqueólogos de la Universidad de Roma Tor Vergata ha identificado una gran basílica funeraria del siglo IV d.C. en el área del complejo de las catacumbas de San Calisto, entre la vía Appia y la vía Ardeatina. La basílica, que mide 68 metros de longitud por 29 metros de anchura, se ha fechado entre los años treinta y cuarenta del siglo IV d.C. y se cree que forma parte del programa constructivo de Constantino. El equipo utilizó técnicas no invasivas como georradar, tomografía eléctrica y magnetometría para identificar la planta y los anexos sin necesidad de excavaciones extensivas. El descubrimiento aporta nuevos datos sobre la arquitectura cristiana suburbana en la transición del siglo III al IV d.C. y confirma la importancia del culto a los mártires en la configuración del paisaje funerario y litúrgico. Los profesores Vincenzo Fiocchi Nicolai y Lucrezia Spera lideran el equipo de investigación, que también cuenta con la colaboración de la Universidad de la Tuscia y los profesionales de Italferr.