En la ciudad romana de Pollentia, fundada en el 123 a.C. en el norte de Mallorca, se ha descubierto una industria de comida rápida que data del 10 a.C. al 30 d.C. El investigador Alejandro Valenzuela ha analizado los restos de una fosa séptica cerca de una popina, un establecimiento de comida rápida, y ha encontrado huesos de aves, principalmente de zorzales. Estos pequeños pájaros cantores eran considerados un manjar en la dieta de las clases altas del Imperio Romano, pero en este contexto, se servían como comida callejera. Los restos de cerámica sugieren que se utilizaban platos y vasijas para servir la comida. El zorzal era un producto estacional que se integraba bien en la dieta de las ciudades romanas. El hallazgo cuestiona la creencia de que el zorzal era un bocado de lujo para los romanos, ya que las popinae no eran frecuentadas por las clases altas. La comida se servía rápidamente, posiblemente en brocheta, y se cocinaba a la parrilla o en aceite.