Hugh Bonneville, actor británico de Downton Abbey, aprovechó el estreno de la nueva película en Leicester Square para protestar por el genocidio en Gaza. Criticó a la comunidad internacional por no hacer lo suficiente para poner fin a la situación. La película, Downton Abbey: El gran final, es la última entrega de la franquicia y cuenta con la dirección de Simon Curtis y el guion de Julian Fellowes. Las protestas por Gaza son cada vez más frecuentes en el mundo de la cultura, con ejemplos como el Festival de Venecia, donde más de 5.000 personas se movilizaron para pedir el fin del genocidio. En España, artistas como Pedro Almodóvar y Luis Tosar se han unido al colectivo Artistas con Palestina para trasladar preguntas al Gobierno español y a las autoridades europeas sobre el genocidio en marcha.