La juez del Juzgado de Primera Instancia e Instrucción nº 2 de Huesca ha dado un plazo de siete meses al Museu Nacional d'Art de Catalunya (MNAC) para devolver las pinturas murales del Monasterio de Sijena expoliadas durante la Guerra Civil. El MNAC ha anunciado que presentará un nuevo cronograma de retirada y traslado de las pinturas, lo que permitirá aplazar la cuestión hasta septiembre. La Generalidad catalana y el Ministerio de Cultura han iniciado una campaña para alertar sobre el riesgo de dañar las obras si se trasladan a su emplazamiento original. Sin embargo, se ha demostrado que las pinturas estaban expuestas en condiciones ambientales similares a las del resto de fondos románicos del museo y que fueron trasladadas a Barcelona en condiciones extremas en 1936. La Generalidad catalana ha afirmado que el Monasterio de Sijena no está preparado para acoger los murales y que los técnicos aragoneses no están capacitados para cuidar el patrimonio. El presidente de la Generalidad, Salvador Illa, había expresado su intención de acatar la sentencia, pero la dirección del MNAC parece dispuesta a incumplir la resolución judicial. El plazo de siete meses abre un período de incertidumbre y posibles maniobras dilatorias por parte de la Generalidad catalana.