En 1971, el gobierno de Estados Unidos pidió a Marvel Comics que abordara el tema de las drogas en un cómic. Stan Lee, editor en jefe de Marvel, aceptó el reto y publicó una historia en The Amazing Spider-Man que rompió las reglas del Comics Code Authority. La historia, titulada Green Goblin Reborn, se centró en la adicción a las drogas de Harry Osborn, el mejor amigo de Peter Parker. A pesar de no tener el sello de aprobación del Comics Code, la historia fue un éxito y marcó un antes y un después en la industria del cómic. La decisión de publicar sin el sello del Comics Code fue inaudita y Stan Lee argumentó que el mensaje social era más importante que la censura. La historia se publicó en tres números de The Amazing Spider-Man, del 96 al 98, entre mayo y julio de 1971. El cómic fue utilizado en escuelas y campañas antidrogas como ejemplo de narrativa accesible para jóvenes. La historia de Green Goblin Reborn demostró que los superhéroes podían ser herramientas para educar, no solo entretener. El posterior editor jefe de Marvel Comics, Joe Quesada, afirmó que aquella historia fue la que vinculó su vida a los cómics.