Setúbal, a 45 minutos de Lisboa, es una ciudad que sorprende por su belleza, autenticidad y diversidad. Su centro histórico, especialmente el barrio de Troino, es un lugar emblemático con la plaza de Bocage, la iglesia de San Julián y el convento de Jesús, que alberga un museo con una colección arqueológica y de arte. La ciudad también es conocida por sus azulejos portugueses, presentes en edificios y murales. La gastronomía de Setúbal es de primer nivel, con pescado fresco y platos de cordero serrano. El vino de Setúbal es un clásico histórico, y se pueden visitar bodegas como la Quinta de José María Fonseca. La ciudad se integra en el parque natural de Arrábida, con senderos que atraviesan vegetación mediterránea y playas como Portinho da Arrábida, Galapós, Galapinhos y Figueirinha. El estuario del río Sado es una reserva natural protegida con fauna como praderas marinas, crustáceos, peces y delfines mulares.