Albert Einstein utilizó un violín para pensar mejor mientras formulaba la teoría de la relatividad. El instrumento, fabricado en 1894 en Múnich, estuvo oculto durante casi 100 años. Fue subastado por Dominic Winter Auctioneers en Gloucestershire el 8 de octubre de 2025, alcanzando un precio final de más de 1,15 millones de euros. El violín fue autenticado por el Dr. Paul Wingfield, compositor y especialista en música del Trinity College de Cambridge, después de una investigación de 18 meses. La música fue una parte esencial de la vida de Einstein, quien tocaba el violín a diario y encontraba en las melodías una lógica que le ayudaba a ordenar el caos del mundo. El legado de Einstein va más allá de la física, y su humanidad, sensibilidad artística y necesidad de encontrar belleza en todo lo que hacía son aspectos poco conocidos de su personalidad.