Dinamarca es uno de los países más felices del mundo, a pesar de tener inviernos largos y cielos grises. El secreto detrás de esta felicidad se encuentra en la palabra 'hygge', que se pronuncia como 'hu-ga'. El hygge es una filosofía de vida que busca la calma, el confort y el disfrute de las pequeñas cosas. Se asocia a tres pilares: bienestar, gratitud y conexión humana. En Dinamarca, el hygge se vive en todos los aspectos de la vida, desde la decoración de las casas hasta la forma en que se saludan las personas. Los daneses consumen más velas per cápita que ningún otro país del mundo, y las encienden en las casas, bares y oficinas para crear una atmósfera cálida y acogedora. El hygge también se relaciona con la comida, la desconexión y la conexión con los demás. Según el Instituto de Investigación sobre la Felicidad de Copenhague, el hygge es una práctica cotidiana que se asocia a la felicidad. El autor Meik Wiking ha escrito un bestseller sobre el tema, y la autora Helen Russell también ha abordado el concepto en su libro 'The Year of Living Danishly'. En resumen, el hygge es una forma de vida que busca encontrar la felicidad en las pequeñas cosas y crear un ambiente acogedor y conectado.