Un estudio publicado en el Journal of Travel & Tourism Marketing ha investigado cómo los vídeos cortos influyen en la elección de destinos turísticos. El equipo de investigación de la Universidad de León analizó la respuesta de 130 participantes españoles de la Generación Z al visionado de un vídeo de 21 segundos sobre Nueva York. Los resultados mostraron que los mismos vídeos pueden despertar emociones positivas o estrés en los espectadores. La investigación reveló que la emoción no surge de inmediato, sino que el cerebro necesita procesar cognitivamente la información. Los responsables de marketing turístico deben cuidar la estructura y el equilibrio entre emoción y racionalidad en los vídeos. El estudio se centró en la Generación Z, que prefiere gastar en experiencias y busca autenticidad y contacto con la vida local. Los vídeos cortos pueden ser decisivos en la elección de destinos turísticos, pero también pueden transmitir estrés si no se diseñan con cuidado.