Lisboa es una ciudad con una mezcla de tradición y modernidad. La Baixa es el centro neurálgico y más animado de la ciudad, con avenidas amplias y plazas simétricas. El Chiado y el Barrio Alto son conocidos por su aire sofisticado y bohemio, respectivamente. La Alfama es el alma vieja de Lisboa, con calles estrechas y escaleras imposibles. Belém es un barrio que recuerda la época dorada de los descubrimientos portugueses, con monumentos como el Monasterio de los Jerónimos y la Torre de Belém. El Parque das Nações es una zona moderna y abierta, con el Oceanário de Lisboa como gran protagonista. La ciudad tiene una rica historia y una vida nocturna vibrante. El terremoto de 1755 devastó la ciudad, pero fue reconstruida por el marqués de Pombal. La receta original de los pastéis de Belém data de 1837.