La tumba de Tutankamón, ubicada en el Valle de los Reyes, podría estar en peligro debido a las filtraciones de agua y la debilidad de la roca. Un equipo griego ha realizado simulaciones geotécnicas para evaluar la estabilidad de la tumba y ha encontrado que la roca que la rodea se expande al humedecerse y se contrae al secarse, lo que genera desplazamientos en los murales y relieves. El estudio, dirigido por el profesor Sayed Hemeda, ha sido publicado en npj Heritage Science. La investigación emplea modelos digitales para reproducir la cámara funeraria y la presión que soporta el macizo rocoso que la cubre. El Consejo Supremo de Antigüedades de Egipto ha rechazado los resultados, afirmando que las marcas y grietas observadas en las paredes de la tumba no son nuevas. Sin embargo, los expertos coinciden en que la conservación del valle exigirá medidas preventivas y vigilancia constante para evitar que el legado de los faraones acabe disolviéndose con la humedad que lo rodea. La tumba de Tutankamón, registrada como KV62, se diferencia de otras por su tamaño reducido y por haber permanecido casi intacta desde su hallazgo por Howard Carter en 1922. El turismo masivo y las lluvias ocasionales también representan un riesgo para la estabilidad de la tumba.