El churro es un desayuno icónico en España y México, pero su origen se encuentra en China, donde se creó el youtiao, una masa frita salada, en el siglo XII. Los panaderos de Hangzhou crearon el youtiao como símbolo de protesta contra la traición del ministro Qin Hui. La receta llegó a Europa a través de los viajes de exploración portugueses y se adaptó en Portugal y España, sustituyendo la sal por azúcar y moldeando la masa en formas alargadas. En España, las primeras referencias a los churros aparecen en churrerías de Zaragoza, mientras que en México datan del siglo XIX. Hoy, el churro es un símbolo gastronómico que une continentes y culturas, con una esencia que sigue viva: una masa frita, crujiente por fuera, suave por dentro. El churro ha evolucionado y se rellena de chocolate, cajeta, leche condensada o mermeladas, y se sirve en ferias, cafeterías y restaurantes gourmet.