Los museos están experimentando una revolución con la incorporación de tecnologías como la inteligencia artificial, la realidad aumentada y la realidad virtual. El Museo de Orsay en París ofrece una experiencia llamada «Bonjour, Vincent», donde se puede conversar con Vincent van Gogh gracias a la inteligencia artificial. El Museo Nacional de China cuenta con guías virtuales que acompañan a los visitantes y aprenden de sus preguntas. El teamLab Borderless en Tokio es un espacio donde las obras de arte digitales se mueven y reaccionan a la presencia del visitante. El Louvre ofrece una experiencia de realidad virtual llamada «Mona Lisa: más allá del cristal», donde se puede acercar a la sonrisa de la Mona Lisa como nunca antes. Los museos están utilizando tecnologías como el mapping de proyección para crear experiencias inmersivas y la realidad mixta para interactuar con objetos digitales en tiempo real. Los códigos QR de inteligencia artificial permiten que cada objeto del museo cuente su propia historia de manera personalizada. Los museos están descubriendo que las experiencias multisensoriales crean vínculos emocionales más profundos que las exhibiciones tradicionales.