Zaanse Schans, un museo al aire libre en Holanda, recibe 2,6 millones de visitantes al año, lo que genera problemas de seguridad y conservación. El Ayuntamiento de Zaanstad estudia implantar una tarifa de 17,5 € para turistas, mientras que los residentes locales y ciertos grupos tendrían acceso gratuito. La medida podría aplicarse en la temporada 2026 y se destinaría a mantener los edificios históricos, mejorar la seguridad y preservar el espacio público. La propuesta se suma a una tendencia internacional de ciudades que cobran entrada para proteger su entorno, como Venecia. La medida ha generado debates y divisiones entre autoridades, vecinos y turistas. Los ingresos generados se destinarían a financiar la conservación y mejorar la seguridad, ya que el turismo descontrolado amenaza la habitabilidad y el patrimonio. Si no se actúa, se estima que el deterioro irreversible podría ocurrir en apenas cinco a siete años.