La estética del jardín es importante, pero ciertas prácticas como los volcanes de mantillo pueden ser perjudiciales. Los volcanes de mantillo son montículos de corteza o materia orgánica que se acumulan alrededor del tronco de los árboles y arbustos, lo que puede dificultar la ventilación y retener humedad excesiva, favoreciendo la aparición de hongos y plagas. Se debe evitar la acumulación innecesaria de mantillo en el cuello del tronco y favorecer su distribución uniforme alrededor del sistema radicular. Una alternativa es aplicar una capa uniforme de mantillo orgánico de entre 5 y 8 centímetros, distribuida alrededor del árbol, dejando un espacio libre en la base del tronco. También se puede utilizar cubiertas vegetales bajas, como tapizantes o plantas rastreras, que protegen el suelo y aportan un efecto estético natural.