El otoño trae consigo temperaturas más bajas, lluvias y humedad, lo que dificulta secar la ropa al aire libre. Sin embargo, hay formas de ayudar a secar la ropa sin necesidad de una secadora. Una de las alternativas es el 'truco de la toalla', que consiste en colocar la prenda mojada en una toalla seca y enrollarla con fuerza para absorber el exceso de agua. Luego, se desenrolla la ropa y se tiende como de costumbre. Este método puede combinarse con un centrifugado más largo para reducir la humedad de la ropa. Otros consejos incluyen sacudir la prenda bien para separar las fibras y facilitar el secado, tender la ropa con espacio entre las prendas para que circule el aire y aprovechar las horas de ventilación natural. El otoño comenzó oficialmente el 22 de septiembre y con él, los problemas para secar la ropa. Pero con estos trucos, se puede reducir el tiempo de secado de la ropa de manera efectiva.