Las Termas de Antonino, también conocidas como las Termas de Cartago, son un complejo termal construido en el siglo II frente a la costa tunecina. Con una extensión de más de 200 metros, estas termas fueron las más grandes del continente africano y ofrecen una vista impresionante del Mediterráneo. La construcción se realizó entre los años 145 y 162, bajo el patrocinio del emperador Antonino Pío. El complejo contaba con once bóvedas que superaban los 29 metros de altura y se situaban junto a otros edificios destacados de la ciudad, como el anfiteatro, el teatro y el odeón. Tras un terremoto que dañó gran parte del frigidarium, se llevó a cabo una restauración entre 388 y 392. Hoy en día, se pueden contemplar restos que reflejan la grandeza del Imperio romano en suelo africano, como la capilla bizantina del siglo VII, los sótanos donde trabajaban los esclavos y la columna del frigidarium, reconstruida en 1985. Las excavaciones modernas han permitido identificar la fachada frente al Mediterráneo como la principal del complejo, confirmando la visión de los antiguos arquitectos romanos.