La directiva 2014/45/UE regula las comprobaciones periódicas de vehículos en la Unión Europea, estableciendo requisitos mínimos para las inspecciones técnicas. En España, el sistema de ITV es considerado uno de los mejores por las autoridades europeas. En Alemania, la primera inspección se realiza a los tres años y después cada dos, con un enfoque estricto en la prueba de emisiones de CO₂. En Italia y Bélgica, la primera inspección se realiza a los cuatro años, y en Francia, se debe acudir cada dos años después de los cuatro. Portugal obliga a la inspección anual a los ocho años, mientras que en España es a los diez. La ITV para motocicletas es obligatoria en España, Italia, Croacia, Austria y Lituania, y con la nueva normativa europea del 2022, todos los países deben obligar a las motos a superar la ITV periódicamente. Un resultado favorable en la ITV permite seguir circulando, mientras que un resultado negativo o desfavorable requiere reparaciones y una nueva inspección en un plazo máximo de dos meses.